Volume | Issue | 2022

Invertir en vías equitativas hacia el financiamiento federal para comunidades rurales

Las nuevas oportunidades de financiamiento del gobierno federal están sumando la urgencia a una vieja preocupación - que las áreas rurales de Oregon siguen dejando dólares sobre la mesa a través de financiamiento de programas de subvenciones federales no reclamado y asignado a nuestro estado. Es un patrón histórico que en los últimos años se ha vuelto más pronunciado e inequitativo conforme se han otorgado los paquetes de alivio federal para COVID-19.

Con el inicio de la aplicación de la Ley de Inversión y Empleos en Infraestructura de 2021, los líderes rurales y estatales están profundamente preocupados que las zonas rurales de Oregon nuevamente pierdan importantes oportunidades de inversión federal.

Un reporte reciente, Pathways to Securing Rural Federal Funding (Caminos para asegurar financiamiento federal rural), publicado por The Ford Family Foundation y Sequoia Consulting, examina la situación. El reporte explora la profundidad y diversidad de los retos que experimentan las comunidades y organizaciones rurales para asegurar financiamiento federal y presenta recomendaciones sobre cómo mejorar sus oportunidades de éxito. También destila las lecciones aprendidas de los éxitos en recaudación de fondos comunitarios que se han traducido en un impacto para la vida real para los residentes rurales de Oregon.

Las entrevistas, grupos de enfoque y encuesta bilingüe en línea, capturaron la perspectiva de 75 organizaciones sin fines de lucro que sirven a áreas rurales en Oregon; 83 % de ellas planea solicitar fondos federales en 2022. La llegada de fondos federales puede ofrecer un importante impulso a los esfuerzos de construcción y desarrollo económico de la comunidad en las zonas rurales de Oregon.

Lo que aprendimos de la investigación

El reto de solicitar las subvenciones federales puede parecer fácil de resolver — contratar a más escritores de solicitudes de subvenciones o entrenar al personal para escribir dichas solicitudes. No hay duda que estas tácticas ayudarían. Pero, tal y como hemos aprendido, los retos son mucho más que escribir subvenciones.

La capacidad de responder a las complejidades de las solicitudes de financiamiento federal, apretados límites de tiempo, trabajo para el predesarrollo del proyecto y los molestos requisitos, son algunos de los retos más significativos. “No tengo tiempo para buscar en Grants.gov para encontrar financiamiento”, dice Ginger Savage del Centro de Arte Crossroads Carnegie en Baker City. “Actualmente estoy comunicándome con socios federales, así que estoy en su radar para notificaciones que mencionan ‘artes’ y ‘cultura’, pero eso toma tiempo”.

El mejor de los casos para el éxito de las subvenciones es cuando un solicitante tiene un proyecto “listo para arrancar” con todo el trabajo previo completado. Esto puede incluir completar sofisticados estudios de viabilidad o recaudar todos los fondos de contrapartida requeridos — y los tiempos, para que la compleción se sincronice con una notificación de disponibilidad de fondos federales. Las subvenciones federales también tienen requisitos de reporte y contabilidad que pueden ser prohibitivamente costosos para algunas organizaciones, lo que puede necesitar incluso la creación de nuevos sistemas. Estos desafíos especialmente impactan a pequeñas organizaciones (aquellas con un presupuesto menor a $500,000 dólares), que comúnmente sirven a poblaciones rurales y a comunidades culturalmente específicas.

Las definiciones confusas y cambiantes para la elegibilidad en las solicitudes de propuestas, también hacen que los asuntos sean más complejos. Las ubicaciones pueden adaptarse al criterio de elegibilidad en el papel pero pueden no ser competitivas en la realidad. Por ejemplo, el administrador municipal de John Day, Nick Green, hizo una solicitud en una ocasión para una subvención “rural”, que fue abierta a las ciudades con poblaciones menores de 250,000 personas. A pesar de que son técnicamente elegibles para la oportunidad, la población de John Day de 2,250 personas no hubiera sido “competitiva” al competir con jurisdicciones más grandes por la misma cantidad de dinero.

Éxito en comunidades remotas

En áreas muy remotas de Oregon, las subvenciones federales pueden compensar poderosamente a la misma base fiscal pequeña que hace que la garantía de colocación para proyectos de infraestructura comunitaria sea desafiante. “Para un lugar no incorporado como nosotros, no tenemos una ciudad que ofrezca una base fiscal tradicional”, indica Seth Kaplan, director ejecutivo de A Greater Applegate, en el área rural del Condado de Jackson.

Kaplan le da crédito al éxito de su grupo para atraer financiamiento en subvenciones federales, en parte a la poderosa historia que Applegate Valley tiene para contar sobre su área y la clara necesidad. “Hay muchos financiadores que están interesados en lo que hacemos”, explica. “Ellos simplemente no sabían que existíamos”.

En John Day, los líderes de la comunidad tomaron una estrategia diferente — realizaron su propia encuesta comunitaria para desafiar los datos del censo que no representaban de forma correcta los indicadores de pobreza y vivienda. Al describir correctamente la población y la necesidad, John Day se convirtió en elegible para varios programas federales, lo que incluye Bloques de Subvenciones para Desarrollo Comunitario. Desde 2016, la ciudad de John Day ha recaudado $31 millones de dólares en financiamiento federal y estatal que ha mejorado la calidad de vida y las necesidades de la comunidad desde acceso a banda ancha hasta infraestructura para 911.

Y aun así nuestra creatividad y recursos como residentes rurales solo nos pueden llevar hasta cierto lugar. Las áreas rurales de Oregon necesitan continuas inversiones federales y estatales para financiar los tipos de comunidades que prosperan y vibrantes que imaginamos para nuestro futuro colectivo.

A dónde vamos desde aquí

Las recomendaciones que resultaron de esta investigación describen un ambiguo rango de acciones, tanto en el corto como en el largo plazo. Para hacer un progreso significativo en el reto que enfrentamos, muchos financiadores, expertos técnicos y líderes organizacionales, necesitarán trabajar en varias piezas de estrategias posibles. Dichas estrategias incluyen organizar a las comunidades rurales en coaliciones que puedan unir fuerzas para solicitar las subvenciones federales, crear datos y posiciones para prospectos de subvenciones o asistencia técnica para respaldar a quienes buscan subvenciones de apoyo rural; y advocar por el cambio en los procedimientos y requisitos para avanzar hacia procesos más simplificados para las subvenciones públicas.

Como un siguiente paso inmediato The Ford Family Foundation está igualando el Fondo de Capacidad Rural de Oregon de la Legislatura Estatal de $500,000 dólares (HB 2345) para respaldar los distritos de desarrollo económico para que las áreas rurales puedan contratar a escritores de solicitudes de subvenciones y administrar las subvenciones.

Le invitamos a que lea el reporte completo Pathways to Securing Rural Federal Funding, disponible en TFFF.org/RuralFederalFunding.

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